7 de cada 10 niños que sufren un ictus tendrán secuelas

En España, según datos de la Sociedad y Fundación Española de Cuidados Intensivos Pedriátricos, entre el 6-10% de los niños que sufren un ictus fallecen, más del 20% sufre una recurrencia y el 70% sufren déficits neurológicos persistentes, epilepsia, dificultades en el aprendizaje o problemas en el desarrollo, entre otros, como consecuencia de esta lesión cerebral.

Según el reciente informe sobre atención específica del daño cerebral infantil, publicado por el Defensor del Pueblo, se puntualiza que existe un momento clave en la asistencia que se presta a quienes padecen de forma sobrevenida una lesión cerebral, superado, claro está, el primer instante, cuando el fin es salvar la vida. Se trata del momento en que, habiendo superado esa crisis inicial, se observan ya efectos y secuelas neurológicas que limitan y van a limitar la autonomía y las capacidades funcionales del afectado.

El inicio temprano de la atención rehabilitadora, que incluso puede correr en paralelo a la atención que recibe el paciente en las unidades hospitalarias de cuidados intensivos, es señalado como el aspecto central de lo que ha de resultar una asistencia de calidad desde el punto de vista sanitario. Cuanto antes se encaren los efectos del evento traumático producido, más posibilidades hay de lograr un mayor grado de recuperación.

La importancia, aún mayor, del diagnóstico precoz del ictus en niños

En Vithas IRENEA sabemos que es cierto que para minimizar estas secuelas es fundamental disponer de un diagnóstico precoz para iniciar el tratamiento lo antes posible. Pero, independientemente del momento de este diagnóstico, no debemos olvidar que estamos hablando de niños. Esto es un punto a su favor. De hecho, si realizamos un buen abordaje, gracias a su gran plasticidad cerebral conseguirán minimizar y/o compensar dichas secuelas.

Cuando una familia contacta con alguno de nuestros servicios de neurorrehabilitación pediátrica para una primera visita es todo nuevo para ellos. Son muchos los términos que tienen que empezar a asimilar. Por eso, cuando vemos por primera vez a los padres nos gusta explicarles que es un abordaje multidisplicinar. Especificar que esto quiere decir que siempre hay una valoración inicial del niño desde cada una de las áreas que tenemos: fisioterapia, neuropsicología, logopedia, terapia ocupacional, nutrición… Todo ello, realizado bajo la supervisión y coordinación de un médico especializado en un contexto hospitalario. La finalidad no es otra que la de valorar al niño de una forma global, porque somos un todo y, aunque algunas dificultades son más evidentes que otras, es importante conocerlas todas para poder abordarlas en algún momento.

El diagnóstico no es un pronóstico, con una neurorrehabilitación adecuada

Y recuerda: “el diagnóstico no es un pronóstico, con una neurorrehabilitación adecuada”. Por ello, es clave contar con un centro de diagnóstico funcional y evolutivo, que oriente en las necesidades o ayudas que pueda necesitar el niño. Es decir, que primero observe y una vez valorado desde todas las áreas, decida el protocolo de actuación junto con los padres. Una vez llegado a este momento es cuando se implementan todas las herramientas de las que dispone, tanto las convencionales como las más innovadoras. Por último recordar que esta intervención no es solo en el niño, sino en todo su entorno familiar.

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